lunes, 16 de marzo de 2015

Crónica "37ª edició Marató de Barcelona"


Ayer domingo 15 de marzo, se celebró la 37 edición de la maratón de Barcelona, y donde unos 19.000 corredores se atrevieron a plantarle cara a los 42,195 km. En mi caso ha sido mi quinta participación en esta prueba.
Tras la tirada larga de la Maratest (celebrada el 22 de febrero) donde lo pase bastante mal en los últimos 5 kilómetros, he tenido la oportunidad de resolver dudas y temores que surgieron aquel día. Pudiendo ver que he sido capaz de hacer los 42,195 km, y que lo de aquel día me hizo aprender algunas cosas sobre como hacer una carrera. No dejándome llevar excesivamente por la euforia del momento, y tirar algo más de cabeza que de corazón.Con esta breve introducción empiezo mi crónica, que da comienzo bien temprano. La prueba daba comienzo a las 08:30h, por lo que había que madrugar. Levantándome a las 04:30h, para desayunar, ducha y acabar de revisar el material. Tras esto último en marcha para la salida.


La mañana y la tarde del día anterior había estado lloviendo, pero ayer domingo hizo un día muy bueno. Apenas frío en la salida y sol y temperatura buenas para correr.
Una vez allí, los nervios eran más evidentes. Siguiendo los rituales que tengo como costumbre: ver que el chip esté bien puesto y revisar los cordones de las zapatillas, no sea que se desatan durante la carrera.
Con dorsal amarillo (sub3 horas), justo detrás del cajón de la élite, toca esperar el disparo de salida. Nervios en el cajón, algunos corredores se desean suerte los unos a los otros, mientras se dan algún abrazo o apretón de manos.
Tras la señal de salida, confetis vuelan en el cielo y debajo del arco toca poner el crono en marcha. Mi objetivo desde el inicio ha sido volver a repetir el sub3 horas, por lo que desde el principio he ido situado al lado de las liebres que marcaban ese ritmo (4:15 min/km). Los primeros metros costaba darles alcance, ya que era tal la cantidad de gente corriendo, y el tramo inicial tan estrecho que se debe ir con cuidado de no caer.


Una vez alcanzada una de las liebres, vistazo al crono y a hacer kilómetros al lado de él. Si te encuentras agusto en el ritmo, es muy cómodo ir siguiendo a la liebre, ya que hay momentos que parece que te llevan. Y también te hace controlarte más, no querer avanzar y establecerte el ritmo.
Esto último me ha quedado muy bonito, pero no lo he puesto en práctica, ya que en el tramo de la Diagonal (kilómetro 8) he decido ir un poco más rápido. Dejando atrás a la liebre, y dejando algo de distancia. Sé que no hice bien, pero el terreno me favorecía hacerlo y así podría jugar un poco con posibles bajones que pudiera sufrir.
Buenas sensaciones en las piernas, durante prácticamente toda la carrera. Bebiendo agua e isotónico en prácticamente todos los avituallamientos, evitando deshidratación, y aprovechando para tomar algún gel. Crucé los 10 kilómetros en 41'58", casi un minuto por debajo de lo previsto, lo que me motivaba a seguir así.
Esta maratón de Barcelona me la he ido marcando por etapas, pequeños objetivos siendo el primero los 10 km y el segundo la media maratón. Este punto kilométrico situado en la Meridiana iba a ser duro, ya que es un tramo largo de ida y vuelta. Pero antes de eso tocaba pasar por Passeig de Gràcia y después por la Sagrada familia, donde montones de gente estaban animando. Passeig de Gràcia se me atragantó un poco, ya que hace subida y ya llevaba en las piernas unos 14 kilómetros.

Ya en la Meridiana la mitad de la prueba estaba más cerca, ¿qué tiempo haría?. Pues crucé los 21,097 m en 1h28'19", casi dos minutos por debajo de lo marcado inicialmente. Por lo que la cosa iba bien, y yo me encontraba bien anímicamente porque físicamente ya estaba algo fatigado. Sobre todo mi rodilla derecha, que me daba algún toque de atención. Esto me hizo en algún tramo tener que bajar el ritmo, cosa que podía porque tenía margen.
Como comentaba antes, esta maratón me la marqué por etapas, siendo la siguiente los 30 km (situados en la Diagonal). Juntándome a algún grupo de corredores, y con los ánimos del público que formaban un pasillo como si de una etapa del tour de Francia se tratara, llegué a ese punto. Donde estaba mi hermano para hacerme entrega de un par de geles, por si los que estaba utilizando no me hubiesen santado bien. Al que le digo que voy muy bien, mientras cojo los geles de su mano. Sin perder tiempo, en carrera me meto uno en el bolsillo del pantalón y el otro lo sujeto en la mano hasta el siguiente avituallamiento. Superado el kilómetro 30 en 2h05'21", nuevamente casi dos minutos mejor que lo marcado. Próxima parada el 35, donde antes habrá que ver como algunos corredores se toparán con el muro.



Hasta llegar al 35 se hace muy largo, ya que la zona por la que pasa la maratón apenas hay gente animando. Es una zona ancha que se hace eterna, y si ya vas con problemas aquí se hacen más notables. km 35 en 2h27'19".
Pasado el 35 ahora ya empieza a ser momento de pensar en la meta, que únicamente está a 7 kilómetros. Que fácil es decir "a 7 km", pero cuando llevas 35 en las piernas se hacen largos, muy largos.
Mi rodilla sigue protestando, y le hago un poco de caso bajando el ritmo, pero sin querer hacerlo demasiado. Ahora tocaba cruzar el Arc de Triomf, donde nuevamente está mi hermano para darme ánimos, y ver que mi cara no es tan fresca como la anterior. El cansancio es más presente. Una vez en Plaça Catalunya, repleta de gente, dirección Portal de l'Angel y pasar delante de la catedral (kilómetro 38). Donde en el avituallamiento tras volver a beber, me tiro agua por la cabeza tratando de refrescarme y espavilarme un poco. ¡Venga que ya queda menos!
Llegados a Colón nos queda Paralelo, tramo recto y en leve subida, que parece que no pero te va machacando. Es el tramo para acabar de rematar a los que van justos.
Montones de gente a las bandas animando, llegando a formar un pasillo llegaba el kilómetro 40 con un tiempo de 2h48'19". 2 kilómetros más y si todo va bien, conseguíria hacer sub3 horas.
Una vez acabado el Paralel, giro a izquierdas y recta de meta, donde el crono parece que está muy lejos. Con rabia y dolor en la rodilla, me quito el buff de la cabeza y lo apreto con fuerza al cruzar la meta con gesto de rabia. Parando el crono en 2h58'05" (ritmo de 4:14 min/km), quedando el 584 de la general. Lo he conseguido, me he quitado las dudas de mis fuerzas de los días anteriores. He visto que soy capaz de hacer lo que me he propuesto desde el principio, pese a tomar pequeños riesgos en la prueba. Tercer año consecutivo bajando de las 3 horas en la maratón de Barcelona, mejorando mi tiempo del año 2014.

Muy contento con el resultado, pero ahora toca mimar la rodilla ya que esa misma dolencia me tuvo parado bastante tiempo en el 2013. Así que toca hacer bondad estos días post-maratón.

por @milem_tw