lunes, 8 de septiembre de 2014

Crónica "Metropolitan Barcelona Midnight Trail"


Tras la última entrada en la que aparecía el calendario de Runkm hasta final de año, y siguiendo con el orden del  listado, aquí está la primera crónica. La correspondiente a la participación en la Metropolitan Barcelona Midnight Trail, prueba de trailrunning que tenía como salida y meta el parque de atracciones del Tibidabo. Discurriendo todo su recorrido por Collserola.



La salida estaba dibidida en 4, según el tiempo que se creyese necesario en completar los 14,5 km. Con una diferencia entre salidas de unos 3 minutos, saliendo primero los corredores de dorsal blanco (21:45h), seguidos de amarillo (21:48h), azul (21:51h) y por último los de color verde (21:54h).

Tras esta breve introducción, comienzo a explicar como me fué la prueba. La tarde del viernes había estado algo lluviosa, lo que hacía que el terreno por el que debíamos correr estubiese mojado. A esto tendríamos que sumar la niebla que había al inicio, y que no nos dejaba ver Barcelona desde el mirador del Tibidabo. A pesar de que no estaba lloviendo, algunos relámpagos de fondo nos daba a entender que en breve tendríamos agua. Pero bueno, esto haría más interesante la carrera, no?
Con el frontal en la cabeza, tocaba esperar el turno de mi salida (dorsal verde, última salida), viendo como salían los corredores con dorsal de diferente color al mío.
Una vez en el cajón y a la hora establecida, toque de salida y a correr! Bueno esto costó algo al principio, ya que la cantidad de gente y lo estrecho de la parte inicial hacía que los corredores tuviéramos que parar. Pasando a caminar por algunos tramos.
Una vez estirado el grupo, tocaba cruzar la carretera y dirigirnos a la carretera de las aguas, donde la pista es más ancha y se puede correr más cómodo. Eso sí, pensando en la subida que nos vendría después. Bajada a tope, donde avanzo algunas posiciones, dejando caer el cuerpo y con el frontal a tope de luz, para ver las irregularidades del terreno y evitar cualquier caída.
Una vez en el tramo llano, toca disfrutar de las vistas de la ciudad de Barcelona de noche, toda iluminada.
Dejamos las bonitas vistas y nos encontramos con "la rampa", desconozco el porcentaje que tiene, pero es muy bestia. Las escaleras que siguen a la rampa rematan las piernas de algunos corredores, que se toman un respiro a medio camino. Otros optan por echar mano de la baranda, para ayudarse en la subida.
No se el número de escalones que tiene esa parte, pero he de decir que son  muchos y que no se acaban nunca.
Pasados los escalones, nos esparaba un nuevo repecho que nos acercaría a la torre de Collserola.
Los relámpagos continúan iluminando la noche, y la lluvia aparece en los últimos kilómetros. Por suerte una lluvia ligera, que tampoco se hace molesta.
Tras un tramo de contínuos sube y baja, la meta está más cerca, únicamente nos toca subir hasta el recinto del Tibidabo.
Subida fuerte después del esfuerzo de todo el recorrido, donde algunos de los acompañantes dan gritos de ánimo y se agradecen. Los que alguna vez han subido esa rampa en bicicleta, sabemos lo fuerte que es, y lo dura que se hace en su tramo final.
Finalmente crucé la meta en 1 hora 12 minutos, acabando fuerte y disfrutando mucho del recorrido. Hacía bastante que no disfrutaba tanto corriendo.
Aprovecho para decir que el correr de noche es una muy buena opción, pero siempre hay que cumplir con algunas condiciones, como es el uso de un frontal que ilumine lo suficiente para permitirnos correr. Aseguránonos que las pilas o batería están a tope, y no quedarnos sin luz durante el entrenamiento/prueba/carrera. Conocer muy bien el recorrido, estudiándolo previamente, o incluso hacer uso de GPS ya sea en el móvil u otro dispositivo. Evitando el perdernos. Y por último diría el ir acompañado, para que en el caso de tener algún percance.

por @milem_tw